La llegada de la primavera inunda de luz los paisajes y tiñe de color los días. El ánimo se transforma y surge con fuerza la alegría de vivir. Hoy ese torrente de claridad y brillo me trae el recuerdo de una exposición en la que pude disfrutar de los encantos de Paris, la llamada “Ciudad de la Luz”.
En un bonito “bateau”, anclado en el Sena, el Bateau Daphné, amarrado en el Quai de Montebello, frente a Notre Dame, inauguré el 3 de noviembre de 2014, mi exposición “Santiago de Compostela, un camino de estrellas a la eternidad”, mi trabajo fotográfico que más kilómetros ha recorrido, llenando mi vida de hermosas vivencias y dándome la oportunidad de conocer a muchas personas maravillosas, parte de las cuales son hoy grandes amigos.

